El proceso de reconstrucción después del sismo se debe entender como un proceso de rehabilitación, de habilitar de nuevo a alguien o algo para hacerlo hábil y apto para proveerse de lo que se necesita o para restituir lo que se tenia; no se trata solo de reconstruir viviendas sino de reconstruir un territorio afectado en todos sus componentes como el patrimonial cultural tangible e intangible, el arquitectónico familiar (vivienda), el social, el ambiental, la salud física y psicológica y el componente productivo.